miércoles, 10 de abril de 2013

MALARIA





MALARIA

La Malaria es una enfermedad parasitaria transmitida al humano por un mosquitos del género Anopheles. Es la enfermedad parasitaria sistémica más frecuente en el mundo con más de 200 a 500 millones de casos anuales y mas de 1 millón de muertes a causa de esta enfermedad. La mayoría de las muertes ocurren en los niños.

Agente:
Es producido por Plasmodium vivax, P.falciparum, P. malariae y P.ovale. El P.falciparum es el que produce la enfermedad grave que puede llevar a la muerte si el diagnóstico no es oportuno.
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3c/Plasmodium.jpgLuego de la picadura del mosquito estos parásitos ingresan al humano teniendo un primer ciclo en el tejido hepático y luego en la sangre, momento en que aparecen los síntomas característicos y el parásito puede ser encontrado en la sangre. 
Epidemiología:
Chile tuvo malaria pero fue exitosamente erradicada por campañas realizadas en el norte de Chile por el Prof. Dr. Juan Noé. El último caso autóctono fue antes de 1945.
En algunos valles de la primera región se han encontrado los mosquitos pero no se encuentran infectados por el parásito de la malaria.
Esta enfermedad se encuentra ampliamente distribuida en el mundo, especialmente en las zonas tropicales del Caribe, Amazonas, Sudeste Asiático y el Africa Subsahariana.

Clínica:
La malaria se presenta principalmente por fiebre alta asociado a calofríos intensos, decaimiento, compromiso del estado general, cefalea, nauseas y sudoración profusa. En los niños los calofríos no suelen ser muy intensos.
Las embarazadas y los niños tienen mayor riesgo de hacer una malaria severa


  • Diagnóstico:
El método más usado es la búsqueda en un frotis de sangre de los parásitos en el interior de los glóbulos rojos mediante un microscopio de luz.

  • Tratamiento:
El tratamiento dependerá el tipo de plasmodium y el lugar donde fue adquirido, debido a que hay una resistencia creciente en muchos lugares del mundo a los antimaláricos tradicionales.

  • Prevención:
La malaria puede ser prevenida. Para ello es necesario tomar las siguientes medidas:
  1. Prevención de picadura de mosquitos usando repelentes adecuados con concentración de DEET alrededor del 35%
  2. Uso de medicamentos preventivos durante el viaje.

lunes, 25 de marzo de 2013

La otra cara de la leche

La leche es para los lactantes

La leche materna es un alimento completo, ella sola es capaz de nutrir y hacer crecer a un bebé. Los análisis de laboratorios nos muestran que tiene proteínas, grasas, carbohidratos, minerales y vitaminas de una forma totalmente asimilable por el lactante.
Sin embargo, el sentido común nos dice que la leche es para los lactantes y que en la naturaleza los animales adultos no maman y menos de hembras de otra especie.
El sentido común no engaña, la leche es para mamarla; de hecho en cuanto se ordeña empieza a estropearse a una velocidad de vértigo.
El hombre lo soluciona esterilizándola con calor. Así ya es "potable", pero os habéis preguntado ¿si tiene los mismos beneficios y es igual de asimilable que la que se mama?, y ¿será lo mismo "mamar" de la madre que de la vaca?.
"Nos nutrimos de lo que asimilamos, no de lo que comemos". Numerosos estudios científicos señalan la leche como uno de los factores implicados en muchos problemas de salud actuales.

La transformación de la leche

Desde que en 1856 Louis Pasteur descubrió que cociendo los alimentos se destruían los microorganismos causantes de su descomposición, la pasteurización ha sido aplicada profusamente en la industria alimentaria, especialmente en la láctea.
En el proceso de pasteurización (calentamiento a 74º C durante 15 segundos, seguido de enfriamiento rápido a 4º C) se destruyen los microorganismos indeseables, pero también vitaminas y enzimas necesarias para la digestión de su alto contenido proteico.
Estos inconvenientes son mayores en la leche esterilizada a altas temperaturas, la U.H.T. de larga duración (calentamiento durante 3 segundos a 150 º C seguido de enfriamiento a 83º C y envasado)
En la leche sin pasteurizar los micro-organismos se multiplican a velocidades enormes, pero esto también ocurre, aunque a velocidades menores, en las leches pasteurizadas, tal como se desvela de la lectura de la ley americana a este respecto: "La leche pasteurizada no debe contener más de 20.000 bacterias por mililitro y no más de 10 organismos de especies coliformes".
A pesar de refrigerar nuestras botellas de leche una vez abiertas, la población microbiana (buena y mala) puede doblarse en 35 horas.

El carácter antigénico de las proteínas lácteas

El bebé humano asimila totalmente las caseínas de la leche de su madre, pero no puede hacer lo mismo con las caseínas de la leche de vaca, que pasan al intestino delgado parcialmente digeridas, debido al efecto neutralizador que ejerce la leche sobre la acidez estomacal necesaria para su ruptura.
En condiciones ideales, las proteínas de la leche no digeridas o no descompuestas y otros antígenos de los alimentos, son retenidos en el intestino y expulsados junto con la materia fecal.
En las personas con deficiencia de IgA son absorbidas en el flujo sanguíneo en su totalidad y contribuyen al desarrollo de una variedad de enfermedades relacionadas con la autoinmunidad, incluyendo artritis reumatoide, lupus, cánceres...
En resumen: los lácteos tienen un alto contenido en antígenos que "agotan" el sistema inmunitario, haciéndolo más vulnerable a las infecciones y a enfermedades directamente relacionadas con nuestro sistema inmunológico.
Se han descrito muchos problemas relacionados con los lácteos. Entre ellos podemos citar: problemas circulatorios, alergias, inmunodepresión, diabetes juvenil, enfermedades otorrinolaringológicas, asma, acumulación de mucosidades, especialmente en los órganos genitales femeninos y en el aparato auditivo.

Conclusión sobre los lácteos

La leche materna proporciona las necesarias IgA para realizar el desarrollo y la integridad funcional del tracto respiratorio e intestinal del niño, mientras que la leche de vaca está totalmente desprovista de su anticuerpo esencial.
Todas las personas con problemas de salud deberían disminuir al máximo los lácteos, pero las que padezcan de alergias cutáneas o respiratorias deberían suprimirlos totalmente y también todos los alimentos industriales que contengan caseína. Las caseínas están presentes en todos los lácteos (leche, quesos, yogurt), siendo más problemáticas en los quesos industriales, por su mayor concentración.
No obstante, los quesos de leche no manipulada por la industria, fermentados artesanalmente y respetando los tiempos de curación, plantean menos problemas de carácter antigénico al consumidor.